Son muchos los que se preguntan qué pueden hacer para poner su casa verde, es decir, un hogar que utilice menos energía y agua, se produzca menos basura y sea más saludable para vivir.
By: Raisa Rivas Español / Especial para Construcción: elnuevodia.com
A continuación, se aclaran varias dudas, dependiendo la magnitud de los cambios.
Mitos y realidades
MITO: Si mi casa fue construida sin los estándares verdes, no podré arreglarla.
REALIDAD: Falso. Aunque es todo un proyecto y requiere su compromiso, podrá lograrlo. Debe empaparse de todos los detalles, incluyendo los materiales usados en la construcción y el tipo de pintura que se usó. Esta última es uno de los elementos que más puede afectar su salud.
MITO: Estando en casa, estamos protegidos de la contaminación del aire.
REALIDAD: Sí está protegido del aire exterior, pero el de su casa puede ser más dañino que el de afuera. ¿Cómo? Teniendo los abanicos, acondicionadores de aire y los filtros sucios; usando detergentes no recomendados y pintura dañina a su salud. Los abanicos de los baños o extractores que no funcionan causan humedad que puede crear hongos. Hasta los muebles pueden tener componentes dañinos a su salud. Algunos de estos factores causan condiciones crónicas.
MITO: Una casa verde es más costosa que una que no lo sea.
REALIDAD: Dependiendo de lo que escoja, la realidad es que, inicialmente, podría invertir más, pero no sólo verá reducciones en su factura de luz y agua mensualmente (lo que ya es un ahorro), sino que las probabilidades de enfermarse de ciertas condiciones, como las respiratorias son menores.
MITO: En Puerto Rico no se consiguen los productos para poner mi casa verde.
REALIDAD: En la Isla puede encontrar desde los accesorios para el baño y cocina ecológicamente amigables, hasta los enseres para toda la casa, con el sello de ‘Energy Star’. Pregunte en su tienda o ferretería favorita y busque en Internet.